Innovador vehículo propone reemplazar la chapa por corrugado


Se trata de Citroën Oli, un prototipo eléctrico diseñado con piezas de cartón corrugado

Citroën es una de las marcas que más ha innovado a través de la historia, tanto con tecnología como con diseño, y su nuevo prototipo es una nueva muestra de que ese espíritu vanguardista se mantiene intacto.

Los paneles planos del capó, el techo y la parte trasera de este innovador auto están fabricadas con cartón corrugado. Mientras que la mayoría de los autos se fabrican con chapa de acero, algunos con aluminio y, los más avanzados, con fibra de carbono, el Citroën Oli está hecho de cartón corrugado reciclado y, entre cada panel de corrugado lleva un refuerzo de fibra de vidrio. Citroën se asoció con Basf para diseñar este material, que está recubierto con una especie de resina, a la que se le aplica una capa protectora de un producto «resistente y texturizado» llamado Elastocoat que se usa para impermeabilizar algunas construcciones.

Otra de las innovaciones que aparece a primera vista tiene que ver con su particular estilo que parecería ir en contra de cualquier manual de diseño. Es más, sus líneas son tan disruptivas y fuera de lo común que, según cómo se lo mire, la cola podría ser la trompa. Esos cortes y aristas que exhibe recuerda también a los modelos a escala que se pueden armar con piezas de Lego.

Esa idea de ahorro de peso continúa en todo el diseño del vehículo. Los paneles de la carrocería son horizontales o verticales, lo que simplifica la construcción y también ayuda a reducir el peso.

Por su parte, el parabrisas aparece perfectamente vertical, lo que nuevamente reduce el peso y el costo. La marca apunta que todo esto también permite aprovechar mejor el espacio interior. El otro detalle que llama mucho la atención del interior es que no hay pantallas, una decisión que sorprende en esta era digital.

 

Respecto de su conjunto propulsor, la compañía francesa no ha revelado demasiado todavía. Como se adelantó, es eléctrico, y lleva un paquete de baterías comparativamente pequeño de 40 kWh. Sin embargo, la autonomía que promete Citroën es alta para esa capacidad: 400 kilómetros.

Su velocidad máxima está limitada a 110 km/h, en una clara intención de evitar «desperdicio» de energía y mostrando de que se trata de un vehículo con una orientación principalmente para uso urbano.

El concepto, aseguran en la marca, es que el vehículo se mueva en su mayor parte por un entorno urbano, lo que redunda en una mayor autonomía y en que las altas velocidades no penalicen una aerodinámica que juega en contra de todo lo que se espera en un carro eléctrico.      

La compañía resaltó que el objetivo con Oli es ofrecer a sus clientes lo que ellos requieren, satisfaciéndose a través de un modelo electrónico, económico, atractivo y sustentable. Y aunque es poco probable que se fabriquen en serie, lo cierto es que propuestas como esta servirá para probar innovaciones que podrán usar futuros Citroën. Además, la marca está demostrando que es posible fabricar un vehículo eléctrico asequible para la mayoría, gracias a que simplificó su proceso de producción y usó materiales reciclados.

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