Más allá del sustrato: el nuevo enfoque para diseñar envases circulares


La industria global del packaging atraviesa una transformación profunda. Impulsada por regulaciones cada vez más exigentes, compromisos de sostenibilidad de las marcas y expectativas crecientes de los consumidores, la conversación ya no se centra únicamente en proteger un producto, sino también en asegurar que su envase pueda integrarse eficientemente a una economía circular.

En este contexto, el cartón y el papel se han consolidado como materiales clave para el desarrollo de soluciones de embalaje realmente circulares. Su integración en cadenas de recuperación y reciclaje y su versatilidad para múltiples aplicaciones los posicionan como una de las alternativas con inmenso potencial de crecimiento para la industria del packaging circular.

Sin embargo, la transición hacia envases verdaderamente circulares requiere una mirada más amplia que la selección del sustrato. Hoy, la reciclabilidad final no depende únicamente del material utilizado, sino de todos los componentes que conforman la estructura del envase, incluidas las tintas, los barnices y recubrimientos. Se trata de un cambio de paradigma para toda la cadena de valor y de un punto de inflexión para la industria.

El Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR) impulsa precisamente este enfoque de diseño para el reciclaje, poniendo especial énfasis en la estructura completa del envase y en su desempeño a lo largo de todo el ciclo de vida. Entre sus principales objetivos destaca que todos los envases comercializados en la Unión Europea sean reciclables a escala y cumplan criterios armonizados de circularidad.

Y aunque se trata de una regulación europea, sus efectos trascienden las fronteras del continente. Todo envase comercializado en la Unión Europea deberá cumplir con estos requisitos, por lo que los envases exportados desde Latinoamérica hacia ese mercado también estarán alcanzados por estas disposiciones. Para los sectores de nuestra región como el de frutas, vegetales y alimentos frescos de exportación, entre otros, resulta indispensable comenzar desde ya a transitar una ruta alineada con esta visión.

De hecho, en mi experiencia e interacción con distintos mercados de Américas, ya observo a grandes multinacionales y también a empresas locales incorporando estos requerimientos en sus procesos de innovación y desarrollo. La razón es simple: cuando una misma estructura de envase abastece tanto exportaciones como mercados domésticos, resulta mucho más eficiente armonizar criterios de diseño desde el inicio. Esto no solo responde a objetivos de circularidad, sino también a necesidades de eficiencia operativa y optimización de costos. Valor real de negocio.

Para la industria del cartón y el papel, considero que este escenario representa una oportunidad significativa. En muchos casos, la innovación pasa por el reemplazo de otros materiales por estructuras basadas en fibra. Sin embargo, este crecimiento también trae consigo un desafío técnico clave: incorporar funcionalidad y propiedades de barrera sin comprometer la reciclabilidad del envase.

El desafío consiste en lograr que los envases de cartón puedan proteger los productos frente a la humedad, las grasas o condiciones de transporte exigentes, manteniendo al mismo tiempo su recuperación al final de la vida útil y conservando la calidad esperada por el consumidor.

Es aquí donde las tintas y los coatings adquieren una relevancia fundamental desde las etapas iniciales de innovación y diseño del envase para el reciclaje.

Durante muchos años, los elementos gráficos fueron considerados una etapa final del diseño. Sin embargo, la evolución regulatoria y las metodologías de «Design for Recycling» han demostrado que las tintas, barnices y recubrimientos influyen en el desempeño del material durante los procesos de recuperación.

Las decisiones relacionadas con tintas y recubrimientos ya no son una etapa final del diseño, sino parte integral de la estrategia de circularidad del envase.

Su función ya no se limita a aportar color o apariencia visual. También deben contribuir a la funcionalidad del envase, mantener la procesabilidad industrial y alinearse con los criterios de reciclabilidad exigidos por los distintos mercados.

Por esta razón, la innovación en este campo se está orientando hacia soluciones base agua, formulaciones con materias primas renovables y coatings que permitan reemplazar estructuras complejas manteniendo la compatibilidad con las corrientes de reciclaje existentes. Las barreras contra grasas, humedad, sellabilidad, resistencia superficial y otras funcionalidades que tradicionalmente fueron resueltas mediante estructuras multicapa o materiales difíciles de reciclar, hoy pueden alcanzarse mediante tecnologías más alineadas con los principios de la economía circular.

La tendencia es clara: los componentes de impresión deben convertirse en habilitadores de circularidad y no en barreras para ella.

Desde Siegwerk, la innovación en estructuras de cartón se orienta precisamente al desarrollo de soluciones acuosas diseñadas para responder a estos nuevos desafíos. Nuestro expertise global, tanto estratégico como técnico, nos permite acompañar a la industria con tecnologías específicamente desarrolladas para aplicaciones sobre fibra.

Dentro de este enfoque, contamos con tintas de alta intensidad de color y excelente cobertura como nuestra línea UNICOR, desarrollada y optimizada especialmente para cartón.

A su vez, hemos desarrollado un portafolio de coatings funcionales como CIRKIT BAR, orientado a aportar funcionalidad frente a la humedad y/o la grasa para aplicaciones de envases y embalajes de base fibra, tanto en cartón como en papel.

Complementariamente, CIRKIT PROTECT entrega protección estructural para mejorar la durabilidad, estabilidad y procesabilidad del envase durante su fabricación y uso.

Estas soluciones forman parte de un portafolio más amplio que incluye tecnologías para sellabilidad, desempeño técnico y funcionalidades específicas para estructuras basadas en fibra. En aplicaciones de papel para alimentos, formatos de un solo uso y food service, estas tecnologías permiten incorporar barreras contra grasa y humedad, reemplazando alternativas menos sostenibles y promoviendo diseños más alineados con los futuros requisitos regulatorios.

En todos los casos, manteniendo la compatibilidad con las guías y estándares internacionales de reciclabilidad y economía circular.

Nuestro foco está puesto en convertirnos en socios estratégicos que acompañen a convertidores y propietarios de marca en el desarrollo de envases preparados para las exigencias del futuro, un futuro que, en muchos aspectos, ya llegó.

Mirando hacia adelante, la circularidad ya no es una tendencia emergente; se está convirtiendo rápidamente en una condición de acceso a mercado.

Lograr capitalizar esta oportunidad dependerá de la capacidad de colaboración entre todos los actores de la cadena de valor: productores de papel, fabricantes de envases, marcas, y proveedores de tintas y coatings como Siegwerk. Solo mediante una visión compartida será posible desarrollar, a la velocidad que exige el mercado, estructuras de envase que combinen desempeño, eficiencia y circularidad.

María Jose Ascenzo es Líder de Sostenibilidad y Economía Circular para las Américas de Siegwerk

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