Un nuevo desarrollo en papeles para corrugar, hecho a base de tallos de tomate


Elaborado por un instituto europeo de pulpa y papel, y lo presentaron en un envase de cartón corrugado hecho con residuos agrícolas

La economía circular siempre ha formado parte de la industria del papel y de los envases de cartón corrugado. Esto ha sido puesto en práctica por el equipo de investigadores del Instituto Esloveno de la Pulpa y el Papel (ICP) que elaboraron una gama de papeles para corrugar con Los tallos de tomate provienen de residuos agrícolas y que mostraron ser adecuados para la producción de cartón corrugado.

El investigador principal de ICP, Igor Karlovits, que el instituto está profundamente involucrado en la investigación sobre el uso en cascada de la biomasa residual de distintas corrientes de materiales y residuos para el aprovechamiento industrial. Cuentan para ello con datos de más de 60 flujos diferentes que son evaluados para la aplicación potencial.

La iniciativa para la puesta en marcha de esta solución de economía circular mediante la valorización de los tallos de tomate desperdiciados comenzó en 2018 con la cooperación del mayor productor de tomates de Eslovenia (marca comercial Lušt), basada en la idea de reemplazar las bolsas de plástico para sus productos. La caracterización química y morfológica de los tallos de tomate ha demostrado la cantidad y calidad de la fibra de celulosa siendo adecuada la producción de papel (más del 40% de contenido de fibra, fácil de fraccionar con procesos tradicionales de deslignificación de pasta kraft).

El proceso de fraccionamiento de biomasa, preparación de fibras y producción de papel fue simulado y optimizado en los laboratorios del Instituto, siguiendo los requisitos para el envasado del tomate. El material desarrollado tiene propiedades de resistencia mejoradas y resistencia al agua/vapor. Durante la producción de papel y la conversión, se utilizaron aditivos de base biológica, como colas de base biológica y colores de impresión de base biológica, para garantizar que el material y el producto de embalaje sean compostables en el hogar y cumplan con la normativa para los materiales destinados al contacto con alimentos. El ICP proporcionó en 2019 la primera producción del papel. Debido a los comentarios muy positivos del mercado, el papel de tallo de tomate se produce ahora con regularidad en el Instituto. 

Un siguiente paso complementario fue aumentar la eficiencia en la cantidad de residuos del productor valorizados, en la economía del proceso y para permitir el desarrollo de nuevas soluciones de envasado, fue la elaboración del cartón corrugado. El mayor desafío fue encontrar el productor con el equipo ajustable para diferentes materiales de entrada. Un pequeño productor de cartón esloveno terminó con éxito el primer producto, una caja de regalo, que se presentó por primera vez este año.

Para lograr las propiedades mecánicas adecuadas, el papel se utilizaron 50% de fibras de tallos de tomate, y el resto son fibras de madera dura y blanda disponibles comercialmente. Para las tres capas de cartón ondulado se utilizó papel con un gramaje de 110 g / m2. El cartón corrugado se produjo solo a partir de papel hecho de fibras de plantas de tomate. 

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